Soy un alma encadenada,
a la nave del olvido.
A las tristes madrugadas,
a los parajes perdidos.
Soy un ángel que no vuela,
de alas negras y caído.
Al que ya no quedan fuerzas,
para afrontar el destino.
Soy una sombra en la niebla,
un corazón sin latidos.
Que se ha convertido en presa,
de aquello que siempre a huido.
Soy una carga pesada,
una piedra en el camino,
a la que nada le queda,
más que rodar sin destino.
a la nave del olvido.
A las tristes madrugadas,
a los parajes perdidos.
Soy un ángel que no vuela,
de alas negras y caído.
Al que ya no quedan fuerzas,
para afrontar el destino.
Soy una sombra en la niebla,
un corazón sin latidos.
Que se ha convertido en presa,
de aquello que siempre a huido.
Soy una carga pesada,
una piedra en el camino,
a la que nada le queda,
más que rodar sin destino.

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