Déjame sola, en silencio.
Que pueda escuchar el viento.
Que me llegue como brisa,
y me acaricie muy lento.
Déjame que me consuele,
que me susurre un te quiero.
Aunque luego no se quede,
y vuelva a sentir que muero.
Déjame que sea escarcha,
hasta convertirme en hielo.
Para no sentir el alma,
para no sufrir de nuevo.
Déjame que me acostumbre,
a este nuevo sentimiento,
que me duele y me consume,
de tal modo que no puedo.
Déjame sola, en silencio.
Que pueda escuchar el viento.
Y así con calma pedirle,
que me arrastre mar a dentro.
Donde no me encuentre nadie,
donde repose mi llanto.
Y poder sentirme libre,
y poder morir, despacio.
Que pueda escuchar el viento.
Que me llegue como brisa,
y me acaricie muy lento.
Déjame que me consuele,
que me susurre un te quiero.
Aunque luego no se quede,
y vuelva a sentir que muero.
Déjame que sea escarcha,
hasta convertirme en hielo.
Para no sentir el alma,
para no sufrir de nuevo.
Déjame que me acostumbre,
a este nuevo sentimiento,
que me duele y me consume,
de tal modo que no puedo.
Déjame sola, en silencio.
Que pueda escuchar el viento.
Y así con calma pedirle,
que me arrastre mar a dentro.
Donde no me encuentre nadie,
donde repose mi llanto.
Y poder sentirme libre,
y poder morir, despacio.

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