La felicidad es sutil.
Es una poesía, un trozo de manga, un gole de vino, una canción que estremece.
La felicidad es tan simple.
Un abrazo en quien la gente no ve hace tiempo, un cariño de un amigo, un beso en tu amor.
Es ir de la mano, poner entre la espada y la cabeza en el hombro del otro en el cine, dormir juntinho.
Es olor de café pasado, susto que pasa por lo tanto, lambida de hot en nariz y perfume de flor.
La felicidad es serena.
Una herida que sahara, la caza que finalmente entra, la tan deseada voz del otro lado del teléfono.
Un hijo que aprende a decir de madre, la receta que da seguro, la mirada que se encuentra.
(Clarissa Corrêa)
Es una poesía, un trozo de manga, un gole de vino, una canción que estremece.
La felicidad es tan simple.
Un abrazo en quien la gente no ve hace tiempo, un cariño de un amigo, un beso en tu amor.
Es ir de la mano, poner entre la espada y la cabeza en el hombro del otro en el cine, dormir juntinho.
Es olor de café pasado, susto que pasa por lo tanto, lambida de hot en nariz y perfume de flor.
La felicidad es serena.
Una herida que sahara, la caza que finalmente entra, la tan deseada voz del otro lado del teléfono.
Un hijo que aprende a decir de madre, la receta que da seguro, la mirada que se encuentra.
(Clarissa Corrêa)

No hay comentarios:
Publicar un comentario